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30 de diciembre de 2019

Guatraché: el deseo de Gastón Fernández



En una charla a fondo, el central de River habló de ser olímpico y emular a la Generación Dorada.

Gastón Fernández está en su zona. Como si tuviera que esperar un contraataque rival y anticiparse a la resolución de la jugada, sea un primer tiempo o un ataque alto por las puntas, el resultado será el de casi siempre: “Las manos de todos los pibes arriba” y la bola rebotada en una pared que da en el piso contrario. Casi siempre será punto de Gastón, casi siempre River festejará con este pampeano de 24 años cada vez más maduro.


Está con Guillermo, su padre, en un día de humedad tan húmeda y de calor tan caluroso que de momentos se hace insoportable hasta caminar. El día es completo porque la visita a Santa Rosa aporta buenos resultados y como agradecimiento Gastón decide donar su sangre voluntariamente en un hemocentro local.

La segunda fiesta de fin de año en familia se avecina y en Guatraché, ese lugar donde antes volaba de palo a palo y después del suelo al cielo, levantará la copa e interiormente pedirá a los astros de los cielos que Marcelo Méndez sienta que River tiene un chico campeón del mundo que puede ser parte de la misión Argentina 2020 en los Olímpicos de Tokio.

“Es lo único que me falta y voy a trabajar para eso”, le cuenta a El Diario. “Me encantaría jugarlo. Es muy difícil ganar el oro, pero ojalá alguna vez lo ganemos y seamos como la Generación Dorada del básquet”.

En este balance de 2019 Gastón se encuentra en un clima de paz, entre caldenes, santa ritas y el surrealismo que es capaz de generar en esa pintura Bill Evans al piano con su trío en Retratos del Jazz (1960). Es un cóctel perfecto para decorar la charla en la que el Pampa (conocido universalmente) se siente pleno por haberlo dado todo.

“Si bien nada supera lo del 2017 con el campeonato del mundo sub-23, este año fue muy bueno porque se coronó con el oro en los Juegos Panamericanos en Lima. Fue una vidriera para dejar en alto la Argentina y para que el vóley siga creciendo”, recuerda.

- En River también fue un buen año en lo personal y deportivo.
- Sí, con River salimos campeones del Metropolitano. Llegué de Lima, de los Juegos Panamericanos, y descansé una semana. Arreglé para seguir en River en la Liga Nacional y terminamos con el título metropolitano. Con el estudio promocioné todo, por suerte todo fue bien y tal vez en dos o tres años más termine la carrera del Profesorado de Educación Física en el Instituto Romero Brest. Siempre es bueno estudiar y tener una carrera profesional. En mi caso priorizo el momento, por eso llevo la carrera con tranquilidad. No fue 2017, pero fue un año buenísimo.

- En Lima perdieron un set, en semi, con Chile, después tuvieron mucha superioridad y le ganaron 3-0 a Cuba muy bien. ¿Esperaban ese rendimiento?
- En la preparación jugamos la Copa Panamericana con Fabián Muraco como entrenador, que en los Panamericanos fue asistente de Horacio di Leo, uno de los principales colaboradores de Marcelo Méndez en la mayor. Pero subieron a Di Leo con la idea de ser campeones panamericanos. Es un entrenador muy exigente, siempre terminábamos los entrenamientos muy cansados. En Lima la fase de grupo la pasamos con solidez, y cuando llegaron las instancias finales fuimos contundentes y nuestro juego se vio reflejado en todo momento. En la Copa Panamericana perdimos 3-2 con Cuba, y en los Panamericanos fuimos muy superiores y ganamos con justicia la final.

- ¿Qué aprendizaje les quedó de la final perdida en la Copa Panamericana?
- Hay una realidad, que no es excusa: en la Copa Panamericana se usa una pelota multicolor Molten, más chica y pesada, y en las otras competencias FIVB se usa una azul y amarilla Mikasa. Vos entrenás todo el tiempo con una pelota, después te la cambian y es diferente. Ellos entrenaron siempre con la pelota Molten. La diferencia es real y el objeto principal del juego, que es la pelota, influye.

- ¿Cómo se vive el cambio de Méndez en esta sucesión de Julio Velasco?
- Los dos tienen distintas maneras de jugar pero respetan ciertas cuestiones. Son grandísimos entrenadores, son multicampeones. En lo personal queda hacer una buena Liga para poder ser citado. Estoy dentro de los cinco mejores bloqueadores de la Liga, mi rendimiento sigue siendo regular, en ataque no me caracterizo tanto pero estoy tratando de mejorar para que mi juego lo convenza.

- Velasco y Méndez tienen estilos diferentes, ¿cómo los describirías?
- Velasco priorizaba el ataque, su manera de juego era tener la pelota, reconstruirla de la mejor manera posible para generar el ataque, bloquear para después contraatacar. Para Méndez la primera herramienta de trabajo es el saque, para hacer daño desde ahí. En Argentina no hay tantos buenos sacadores y se está perfeccionando mucho eso. Su objetivo es el ataque. Puede haber bloqueo, defensa, pero basa todo en el saque.

- Cuando se fue Velasco muchos pensaron que era una pérdida enorme para Argentina, pero la vara sigue alta con Méndez, que ganó mucho en Brasil...
- Con la salida de Javier Weber en 2012 y la llegada de Velasco, Argentina empezó a crecer, a tener identidad a nivel selección. Se consiguieron títulos hasta que llegamos nosotros. Después, por ciertas cuestiones, Velasco se fue del país. La combinación de los tres, Weber, Velasco y Méndez, nos va a llevar a tener resultados. Además la Liga Nacional crece. Es todo un conjunto de cosas.

- ¿Ves lejana la posibilidad de que te convoquen para los Juegos Olímpicos 2020?
- No sé si lejana, pero tal vez difícil por los que están delante de mí, como Martín Ramos, Seba Solé, Pablo Crer... Si bien ellos están en una etapa adulta de la selección, puede haber un recambio para el próximo juego y voy a seguir entrenando para ir a jugar. Me quedaría por cumplir ese objetivo, el de estar en el Juego Olímpico. Del sub-23 campeón mundial, de los titulares, quedamos los seis. Todos estamos esperando el recambio, porque los que fuimos campeones del mundo somos suplentes o estamos en la reserva por si alguien se lesiona. Nos tienen cerca y está buenísimo.

La plaza para los Olímpicos se ganó en China. Fue al mismo momento en que Gastón, con el otro grupo del seleccionado nacional, ganaba la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima. Dos equipos con calidad Premium. “Éramos todos parte de un mismo grupo, unos fueron a China y otros fuimos a Lima”, recuerda.

El ascenso en River



Este año River volvió a confiar en Gastón como parte de un proceso de consolidación en una estructura que apuesta a mantenerse en la máxima división de la Liga, pero con jóvenes proyectos. Lo de millonarios queda para el fútbol.

Con la llegada de Fernando Borrero también arribó Gastón. El primer año en la Liga de Vóley de Argentina fueron décimos, el segundo terminaron octavos y ahora todo parece ir mejorando con el quinto puesto provisorio de una competencia dominada casi por escándalo por Bolívar. “Nosotros seguimos trabajando, esto de receso en otros lados no existe, no son vacaciones, es un descanso por las fiestas”, dice.

- Este año arrancaron bien. ¿Están creciendo en relación a temporadas pasadas?
- Yo llegué con la llegada de Fernando Borrero. Es un trabajo a largo plazo, él armó un equipo joven para la Liga para después mantenerlo en el Torneo Metropolitano. Esa seguidilla de partidos, a la larga, se traduce en el rendimiento. En River estoy bien, estoy cómodo, me gusta. En el club me tienen como uno de los referentes por la constancia.

- Qué distinto es en el fútbol, donde los procesos de juveniles prácticamente no duran. En el vóley hay continuidad a los chicos.
- Sí, es así. Pero en el deporte también pasan cosas como en el fútbol, porque el jugador de vóley se lesiona, sufren las rodillas, se esguinza, etc. Igual creo que salí fuerte de La Pampa, los asados de Guatraché me hicieron fuerte, je.

- Hablando de Guatraché... ¿Con Panchito Aschemacher se han puesto a pensar que desde un lugar tan pequeño de una provincia tan pequeña llegaron al más alto nivel del vóley?
- No ha salido la charla con Pancho, pero somos conscientes de que algo pasa en un pueblo de cinco mil habitantes. Todo va de la mano del profe David Kloberdanz, y creo que él va a pensar como yo. Lo que pasa en Santa Teresa con el Club Unidos... Él fue el que nos marcó, el que estaba atrás nuestro y nos insistía. En mi caso me decía de ir a jugar vóley cuando yo quería hacer fútbol.

- Los dos jugaron mundiales y los dos se colgaron medallas.
- ¡Y los dos jugamos al fútbol, los dos en Pampero! Muchas coincidencias.

- Estando en Buenos Aires, ¿mirás o analizás la posibilidad de volver al pueblo en algún momento cuando esto termine? Tal vez para aportar desde lo dirigencial.
- No lo pienso ahora porque estoy a full todo el día con el vóley y el estudio. No sé dónde me llevará la vida. Quiero recibirme, terminar de jugar y después ver. Creo que habría que hacer un cambio a nivel deportivo en la provincia, más apoyo para los clubes. Estaría bueno tener un equipo en A1 de vóley, por ejemplo, para que se sepa qué es lo que pasa en La Pampa. Pero todo es plata. Antes, cuando yo jugaba, había más equipos.

- ¿Te han llamado para dar charlas o contar tus experiencias como jugador de elite?
- De Santa Rosa no, pero en otros lados sí, por ejemplo en Buenos Aires. Cuando fui campeón también pasé por las escuelas de Guatraché con el mensaje de que es posible llegar. Está bueno porque se siente un poco el reconocimiento. En redes sociales me sigue mucha gente de La Pampa. Están al tanto de lo que hago, más que nada de Guatraché. Me felicitan por lo que estoy haciendo. Ese reconocimiento sí lo siento. En mi caso me tomo el tiempo de responder los mensajes, devolver el cariño que la gente me da.

La Liga

La Liga Argentina tiene un pequeño receso por las fiestas. Los jugadores descansan en familia pero se mantienen en forma. “No son vacaciones, solo días de descanso”, recuerda Gastón. Y tiene el dominio, otra vez, de Bolívar Vóley.

“Ellos están muy bien, tenés que tener un buen día para ganarles. UPCN está irregular pero se va a poner a tiro, Obras cayó en su rendimiento ahora y eso es algo que me sorprendió. La Liga es Bolívar, UPCN y el resto, porque tienen mucho presupuesto. River apuesta a los chicos, a tener jóvenes. Obras tuvo mucho dinero el año pasado, Gigantes del Sur también está muy bien, es una plaza importante. Pero en este deporte casi siempre dependés de los apoyos de los gobiernos. Yo elegí River porque puedo estudiar y jugar”.

- Estás priorizando otra cosa.
- Claro, yo priorizo el futuro personal, lo económico ahora no. Entrenamos en un turno largo, lo cual me permite estudiar.

- ¿Pensar en ir a Europa está postergado por ahora?
- Sí, primero me tengo que recibir. Soy joven, pero estoy en el medio. Tal vez a los 26 años me pueda ir.

- La posibilidad está si querés ir ahora.
- Si la busco, puedo tener una chance. Si te llaman es porque te quieren para jugar, y si no rendís te mandan de nuevo, es corta. Yo estoy tramitando el pasaporte para ser comunitario y no ocupar plaza de extranjero. De todos modos me interesa primero recibirme.

- ¿Irías por lo económico o la experiencia?
- Por las dos cosas. He andado por muchos lugares, pero me gustaría estar ocho meses fuera de casa para vivir la experiencia.


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