4 de julio de 2019

Triste: "La miseria es grande, todo cuesta y no alcanza" Historia de una familia



EN EL BARRIO MARTÍN FIERRO
La historia de una de las familias bahienses que sufre la crisis y el frío: "La miseria es grande, todo cuesta y no alcanza"

Andrea Fabiana López tiene 48 años y vive en el barrio Martín Fierro junto a 4 de sus hijos que tienen 15, 11, 8 y 6 años. Es una de las familias bahienses que la pasan mal con el frío que hoy llegó a registrar -9 de sensación térmica y la dura crisis económica que atraviesa el país.
Hace 2 años que vive en Nicolás Pírez 1.695. Vivió 15 años sobre las vías en un rancho de chapa hasta que pidió un crédito y comenzó a hacer su casa, que hoy tiene muy poco concreto y las habitaciones están resguardadas con chapas.

"La miseria es grande. Tengo 4 chicos, vivo sola con ellos. Uno de 15 con discapacidad que usa pañales. Yo salgo a pedir, la escasez es muy grande, estoy enferma y no puedo hacer fuerza", le cuenta Andrea a La Nueva..


Fotos: Pablo Presti-La Nueva.

Andrea dice que no puede trabajar debido a una enfermedad que tiene en el tórax y que hasta hace poco tenían un ingreso económico del padre de una de las nenas pero "lo mataron".

En ese sentido, la familia solo recibe la ayuda social del Estado, que llega a los 9.000 pesos pero que se termina rebajando a 2.000 debido a la cuota que paga del crédito.

"Como podemos salimos, mis nenes van a la escuela 510 que me ayudaban pero ellos también están pasando miseria con los chicos", lamentó.

"Todo cuesta y no alcanza. No me da vergüenza: pasó un camión con leña y le pedí", dijo al contar cómo hacen para pasar el frío de estos días en Bahía Blanca.



Tienen una garrafa que cuesta 380 pesos y dura alrededor de un mes. Una salamandra que alimentan como pueden y en las piezas con chapa un ladrillo refractario.

Para ayudar a Andrea y sus hijos se pueden contactar por celular al 2915005863 o en su casa de Nicolás Pírez 1.695.

Se puede colaborar entre otras cosas con: pañales para adultos, leña, zapatillas para los chicos (talles 28/29/31/36/37/38), medias, calzoncillos, ropa de abrigo en general y un secarropa. Además de alimentos no perecederos y leche líquida.

"A veces comemos a la noche y no al mediodía o al revés. Por ejemplo hoy había 4 pedacitos de pan para repartir entre 4", lamentó.



"Hay veces que no hay nada, una tacita de té y a dormir" , agregó.

Para continuar con la construcción de su casa necesita materiales para cerrar las habitaciones.

lanueva.com/
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