sábado, 4 de mayo de 2019

Perros en la calle en la región: faltan presupuesto y concientización




Desde las entidades proteccionistas aseguran que la castración es el camino, pero que la gente aún no repara en la necesidad de hacerlo. Los servicios se encuentran saturados.

Redacción / laregion@lanueva.com

Falta concientización en la gente y presupuesto desde el estado.

Por más que desde hace varios años se viene trabajando desde entidades sin fines de lucro y -en menor medida- municipios promoviendo conductas que disminuyan la cantidad de perros y animales abandonados en calles y refugios, la verdad es que pareciera que en la zona se ha avanzado poco y nada en ese tiempo.

Con servicios de castración gratuita saturados -donde existen-, con una demanda superior a la capacidad y varios meses de espera para conseguir un turno, además de comunas que destinan escasos recursos de su presupuesto anual para combatir esta problemática, hoy se apunta a la educación y concientización del vecino para mejorar esta situación.

Más allá de las campañas de esterilización, lo cierto es que desde las entidades protectoras se habla de personas/dueños que no colocan bozal ni usan correa cuando sacan sus animales; que los dejan sueltos en la calle, o que cuando quieren adoptar, solo buscan cachorros.



Para los proteccionistas, la cuestión es simple: cuando el estado está presente y realiza campañas de concientización masivas y prolongadas en el tiempo, recién ahí se ven los resultados.

“La única solución comprobada es la castración -aseguran-. Mientras tanto, se educa, la gente se contagia y se preocupa. Al colaborar todos, se puede terminar con tanto abandono”.

Sin embargo, en nuestra región todavía falta mucho camino por recorrer. En Puan, por ejemplo, los tres refugios municipales albergan a más de 200 perros.

Las perreras nunca son la solución, porque fomentan el perro descartable: ‘me canso y lo llevo a la perrera'", advierte Susana Lang, de la agrupación suarense Vecinos Proteccionistas.


"Falta concientización en la gente –lamentó la jefa de Bromatología, María Allegue-. Las personas no se hacen responsables de los animales y los dejan abandonados; otros los sacan a la vereda o a la calle, y eso trae cierta problemática".

Aunque reconoció que las campañas de castración están dando resultado, explicó que la gente no busca animales en los refugios.

“Normalmente quieren cachorritos, y los que están ahí ya son adultos. Vemos que hay gente que consigue un cachorrito y deja salir al adulto. Lamentablemente, no toman conciencia de que si sacan a su mascota le tienen que poner bozal y correa, para evitar todo tipo de accidentes”, sostuvo.




En Coronel Suárez reconocen que aún están lejos de solucionar el problema de los perros callejeros; se ofrece el servicio de castración animal, pero la demanda es altamente superior a la capacidad y hay que esperar entre cuatro y cinco meses para recibir un turno.

Por otro lado, si bien la ciudad cuenta con un nuevo refugio, el anterior –lindero al basurero municipal- todavía no cerró sus puertas, por lo que hay alojados perros en ambas perreras: 37 y 30, respectivamente.

“Las perreras nunca son la solución, porque fomentan el perro descartable: ‘me canso y lo llevo a la perrera' –advierte Susana Lang, de Agrupación Vecinos Proteccionistas-. Y a eso hay que sumarle el maltrato, la depresión, el hacinamiento, la falta de ejercicio en el perro encadenado, caniles chicos y peleas”.

Sin embargo, señaló que en esta ciudad –aunque hay un presupuesto anual de 4 millones de pesos asignado al área- prefieren encerrar que castrar.




“Otros municipios han avanzado en el tema. Se sabe que realizar castraciones masivas es la solución, y por eso reclamamos que se utilice el móvil de castración que posee la comuna y que no se está utilizando”, añadió Gastón Duarte, concejal del MpV.

Para el titular del área de Veterinaria y Zoonosis de Saavedra, Santos Sergueña, no alcanza solo con castrar los animales; hay que también trabajar en concientización hacia los dueños de estas mascotas.

“Es una cuestión cultural”, señaló

Por ello, en este distrito se encuentra operativo un sistema de colocación de chips en los perros -gratuito y obligatorio cuando se les aplica la vacuna antirrábica o se los castra de manera gratuita-, mediante el cual se puede identificar al propietario en caso de que el animal se extravíe o provoque algún inconveniente en la vía pública y deba ser capturado.

En Tres Arrroyos, el albergue canino funciona en terrenos municipales, pero es administrado por la ONG proteccionista PACMA.

“Hoy tenemos unos 200 animales con el chip colocado. En esto también nos ayudan entidades proteccionistas y veterinarios particulares”, acotó.

En Monte Hermoso también se habla de concientización y tenencia responsable. Incluso, este fin de semana se llevará a cabo una campaña de castración masiva en el balneario.

“Hoy tenemos 38 animales en el predio municipal, esperando ser adoptados”, reconoció Fabio Torre, director de Bromatología.

“Hay que concientizar a la población sobre la tenencia responsable, porque hay demasiados perros en la calle –agregó-. Sabemos que lo que va a solucionar esta problemática, son las campañas de castración”.

En el distrito de Tornquist solo existe PUAF, en Sierra de la Ventana, como entidad protectora. En la cabecera hay un grupo de vecinas que ubican perros abandonados, lo hacen castrar y le dan sustento.

En Coronel Dorrego existe un refugio canino que cuenta con un quirófano para llevar a cabo esterilizaciones, servicio que se brinda durante todo el año.

“En el refugio se albergan unos 300 animales que provienen de todas las localidades del distrito. Todos los perros ahí se encuentran en perfecto estado de nutrición, desparasitados y con la correspondiente vacuna antirrábica anual”, explicó el médico veterinario Pedro Reta, de área de Bromatología municipal.





En Tres Arrroyos, el albergue canino funciona en terrenos municipales, pero es administrado por la ONG proteccionista PACMA. En él, se da techo y comida a unos 350 animales, además de ofrecerse el servicio de castración gratuita.

“El subsidio municipal no alcanza para financiar ni siquiera el 50% del alimento mensual –advirtió Manuela Albareda, miembro de la ONG-. Gastamos
casi 140 mil pesos mensuales, de los cuales 40 mil son honorarios de veterinarios”.

Por ello, la entidad recibe donaciones y participa de ferias para generar recursos.

“A través de Facebook llevamos a cabo una campaña de concientización, pidiendo que la gente castre a sus animales, para solucionar el problema de perros abandonados”, dijo.

lanueva.com
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