16 de julio de 2017

Facundo Castelli: "Con 200 casas cerraríamos cuatro años muy buenos"


Fotos: Rodrigo García-La Nueva.


El intendente de Puan, Facundo Castelli, arrancó su segundo período en diciembre de 2015 con dos objetivos muy ambiciosos: lograr que la Provincia aporte 450 millones de pesos para financiar la repavimentación de la ruta 67 y la construcción de la estación de energía Puan-Azopardo.

Hoy ambas obras están en sus inicios, y el jefe comunal pone proa a su próximo objetivo: conseguir al menos 200 viviendas. “Con esa cantidad de casas cerraríamos cuatro años muy buenos”, dijo a “La Nueva.”.

Juan Ignacio Schwerdt

jschwerdt@lanueva.com



-¿Por qué viviendas?

-Porque es el pedido de todas las localidades. Hace unos meses hicimos una encuesta para conocer las necesidades prioritarias de la gente, y el 85% de los puanenses pedía que arranque la obra de la ruta 67. Ahora que la empresa está acá, hay que pasar al segundo punto de la lista.

-¿Tiene tierras?

-Sí, no tenemos problemas en ese aspecto. De hecho, tenemos más de 200 lotes que ya presentamos al programa nacional Techo Digno; la idea es que nos den ese mismo número de cupos.

-¿Lo cree factible por los parámetros que maneja la Nación?

-Bueno, ya pedimos que revean el caso de Puan. El último censo y la escasa población que tenemos no pueden ser tomados como parámetros, porque este es un distrito extenso, con ocho poblaciones que demandan infraestructura y servicios.

-¿Le han confirmado algún cupo?

-Aún no, pero nos han asegurado que hay fondos para los distritos que tienen tierras disponibles. Por eso soy optimista.



-¿Cuándo arranca efectivamente la repavimentación de la ruta 67?

-En agosto, según nos ha informado la empresa Esuco. Desde junio están armando el obrador y la planta de asfalto, y siguen trayendo maquinarias. Se va a hacer el mismo trabajo que se hizo entre Pigüé y Suárez: levantar todo el asfalto destruido y hacerlo a nuevo con un ancho de 7,30 metros. Además, van a hacer el acceso a Puan hasta donde arranca la calle Alem, de 1,5 kilómetros.

-¿Está todo dentro del plazo de obra?

-Sí. Entiendo la impaciencia, porque hace 40 años que estamos esperando esta repavimentación y mucha gente ha perdido la vida por el estado del asfalto, pero los plazos son los lógicos.

-Hoy la ruta está peor que nunca en cuanto a baches...

-Sí, se agravó todo por las lluvias. Por eso, mientras dure el plazo de obra Esuco tendrá que hacer bacheo preventivo.

-La obra de la estación transformadora de energía Puan-Azopardo también está en sus inicios...

-Sí, la empresa realiza el movimiento de suelos y está avanzando bien. La obra de la ruta es importante, pero la de la estación de energía es fundamental para todo el distrito. No sólo porque se van a terminar los cortes, sino porque al fin vamos a tener energía para las empresas que quieran instalarse en Puan. En este sentido, será el complemento perfecto para la ampliación del gasoducto Puan-Pigüé que se hizo hace un tiempo.

-¿Confía en que esas obras atraigan inversiones?

-Yo creo que sí. Puan tiene una actividad agropecuaria en alza, con unos 40 tambos en producción. Uno de los desafíos, hoy, es ver qué podemos hacer para darle valor agregado a la materia prima.

-Desarrollar la agroindustria...

-Exacto. No digo absorber leche al nivel de Sancor o La Serenísima, pero por qué no podemos tener alguna planta que nos permita procesarla y hacer algún otro producto, que luego podamos vender en Bahía y la región. La agroindustria genera posibilidades muy positivas, sobre todo en el plano laboral. En 2002 la Cooperativa Agrícola inauguró una planta de alimento balanceado, con la idea de abastecer a los tambos locales, y la verdad que le está yendo bien. Hay que seguir ejemplos de ese tipo.

“En Villa Iris terminamos un matadero bovino y estamos trabajando en una habilitación que nos permita vender en Bahía Blanca; y, mientras tanto, estamos terminando un frigorífico de ovinos y porcinos en Bordenave que, desde el primer momento, tendrá habilitación provincial”.




-En el proyecto de desarrollo de Puan le asigna un rol clave a Bahía Blanca y la región...

-Es que la clave es ir hacia un proyecto regional que contenga a todos los distritos. Bahía Blanca debe tener una apertura más importante hacia su zona de influencia, y ser referente de todos nosotros.

“Si no generamos un proyecto que brinde posibilidades de desarrollo a todos los pequeños y medianos distritos, la gente seguirá yéndose a Bahía a buscar trabajo. Esto lo hemos hablado con Héctor (Gay) y lo entiende bien. No es algo sencillo de resolver, por supuesto, pero entre todos podemos articular un plan”.

-¿En qué situación están los talleres de calzado hoy?

-Complicada. Tuvimos un leve repunte hace dos meses, pero el panorama vuelve a ser difícil. La importación los complicado. Este era un proyecto en el que el municipio había apostado mucho, con la idea de tener nuestro propio polo de confección de calzado.

-¿Cuántos empleados quedan?

-En su momento teníamos cuatro talleres con 40 operarios. Hoy sólo quedan los de Felipe Solá y Puan, con 15 obreros. El taller de Villa Iris se ha reconvertido y está haciendo bolsos y materas, pero es algo incipiente.

-¿Están haciendo aportes para los sueldos de los trabajadores desde el municipio?

-Sí, porque si no no pueden seguir.

-¿Cuánto tiempo más van a poder subsistir?

-No lo sé. Si no hay algún cambio en el sector del calzado de aquí a fin de año, o los talleres no se reconvierten... no sé. Los mismos clientes se lo dicen: “para qué vamos a contratar el trabajo acá si sale más barato importar el producto terminado”.

-Una situación similar a la que viven las fábricas y talleres de Suárez y Pigüé...

-Estamos todos igual. Lo he hablado con (el intendente suarense Roberto) “Pachi” Palacio y él está muy preocupado. Nosotros hemos podido reubicar algunos trabajadores porque no son muchos, pero él tiene casi 2 mil personas sólo en la fábrica de Dass. Cuando no se atienden estos temas desde lo laboral, los terminás atendiendo en Acción Social.

-¿En qué situación está el municipio?

-Ahora estamos bien. Tuvimos una situación compleja a fines de 2015, cuando la Provincia nos debía 5 millones de pesos, pero en 2016 nos reconocieron esa deuda, la pagaron y regularizaron los aportes. Con eso, más los fondos de infraestructura y de seguridad, nos recompusimos e hicimos obras importantes.



-Varios intendentes de la zona han hablado, en los últimos días, sobre la necesidad de discutir la “viabilidad económica” de los municipios...

-Sí, es un tema que hoy nos preocupa a todos. A mí me han dicho que Puan tiene más empleados que lo que marca la teoría, pero la realidad es que eso no pasa porque estemos absorbiendo mano de obra, sino por una cuestión de logística municipal.

“Este es un distrito con muchas localidades, y separadas a una buena distancia unas de otras. En San Germán, por ejemplo, tenemos delegación, hogar geriátrico y la sala médica, de los cuales vive el 80% de los vecinos. Y no podría ser de otra forma, porque no podemos sacar ninguno de esos servicios. Por esto hay que rediscutir la distribución de ingresos entre municipios”.

“Un municipio grande retoca las tasas y puede cubrir un aumento salarial, o comprar una maquinaria vial; para nosotros, los distritos chicos, eso es imposible. Y, sin embargo, tenemos que seguir dando servicios. Yo, en 17 de Agosto, tengo que tener un médico; y en Darregueira y Villa Iris, por más que no sean rentables, tengo que tener plantas de reciclado. No queda otra”.
Todavía hay muchos caminos rurales en mal estado
Inundaciones en la zona norte y los problemas para sembrar


-¿En qué situación está la zona norte en relación con los excesos hídricos?

-Más allá de que el agua termina decantando hacia el partido vecino de Adolfo Alsina, al haber tanta cantidad tenemos algunos caminos cortados. Estamos con toda la maquinaria vial atendiendo urgencias.

-¿Hay campos o personas aisladas?

-Por suerte hoy no, pero hay quienes deben hacer algunos kilómetros de más para salir de los campos.

“Lo peor es que en la zona norte tenemos muchos tambos, lo que provoca que haya camiones circulando todos los días. Eso nos obliga a estar pendientes de los caminos en forma constante, con un costo económico muy alto”.

-¿Teme que se complique la siembra de trigo?

-Y... ya nos han comentado que en muchos lugares no hay piso para sembrar. Si no hay siembra el perjuicio económico va a ser muy grande.

-¿Logró encausar la relación con los gremios?

-Por suerte sí, luego de un primer año bastante complejo. El reclamo era justo, porque la estructura del salario incluía muchos valores que no estaban en el básico. Pero una vez que armamos una nueva escala, absorbiendo sumas no remunerativas, la relación se encausó.

“A partir de allí venimos trabajando muy bien con los tres gremios. Ya el año pasado y en este primer semestre logramos discutir sólo el aumento del básico, lo que es importante”.



-¿Cuánto cerró este año?

-Un 20% por el primer semestre. En pocas semanas nos volveremos a reunir con los gremios.-Varios de los intendentes de la zona creen que el turismo es la actividad clave a desarrollar a través de un plan regional...

-Yo también lo creo. Por eso hemos avanzado con el Corredor Sierras, Termas y Lagunas, que reúne a Puan, Tornquist, Guaminí, Adolfo Alsina y Villarino para generar un circuito con distintas opciones. Se ha trabajado muy bien, pero el quiebre va a llegar cuando haya mejor infraestructura de alojamiento.

-¿La clave es la inversión privada?

-Sí, porque los atractivos naturales están y se está haciendo a nueva la ruta 67. En el caso de Puan, falta el aporte privado, más allá de los emprendimientos que están haciendo vecinos y la Cámara de Comercio de Puan, para tener más plazas de alojamiento. La gastronomía y el resto de los servicios después vendrán solos.

-¿El hotel de la comuna, frente a la laguna, está frenado?

-Sí. Estamos explorando dos alternativas para reanudar la obra: conformar una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria, con el objetivo de buscar inversores; o atraer a una cadena hotelera que se haga cargo de los trabajos. Hemos tomado contacto con Alberto Albamonte, referente argentino de los hoteles Howard-Johnson, y nos dio buenas señales.

-¿Sigue aumentando la cantidad de pescadores en la laguna?

-Si, estamos muy contentos. Este es el primer caso registrado de una laguna que perdió totalmente una especie y en cinco años, con siembra de ejemplares y cuidados, la recuperó. Hoy hay mucho pejerrey, pica bien y el movimiento de pescadores los fines de semana es cada vez más grande.




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